LA HUERTA PERDIDA: UNA NOCHE DE NEW METAL EN BARRIOS ALTOS
Eran los años 2000. La escena rockera de Lima estaba viva, cruda, ruidosa. Bares pequeños, tocadas improvisadas, cables por el suelo, amplificadores al límite.Y en medio de ese circuito existíamos nosotros. Una banda de new metal cristiano, un grupo de jóvenes convencidos de que la música también podía llevar un mensaje de esperanza. No tocábamos para ser famosos. Tocábamos porque creíamos que el mensaje tenía que llegar incluso a los lugares donde nadie quería ir. Cada invitación a tocar era una pequeña descarga de adrenalina. Pero aquella noche… era diferente. Nos habían invitado a tocar en La Huerta Perdida, en Barrios Altos, en el Cercado de Lima. Un lugar del que muchos hablaban en voz baja. Un lugar donde la mayoría de bandas, iglesias o predicadores simplemente no se atrevían a entrar. Pero nosotros teníamos otra forma de ver las cosas. Había un pasaje de la Biblia que siempre nos acompañaba (Mateo 5:12) una idea que nos perseguía cada vez que tomábamos los instrumen...